Miles de personas se concentraron el martes 27 de octubre cerca del Parlamento de Portugal para exigir una respuesta a la crisis de la vivienda, el mismo día en que empezó el debate del presupuesto de 2027 y con un fuerte dispositivo policial, según La Prensa de Monagas.
Los manifestantes pidieron frenar la reforma de la ley de alquiler que impulsa el Gobierno y condenaron el desalojo por la fuerza de las acampadas de Lisboa y Oporto en la madrugada del domingo 25, que dejó 33 heridos y 33 detenidos, según datos de la Policía.
El primer ministro, Luís Montenegro, atribuyó la crisis a la falta de construcción y a las políticas de gobiernos anteriores: «faltan muchas casas en Portugal».
Información de La Prensa de Monagas, con datos de Últimas Noticias y EFE.